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Reciclaje de aguas residuales en la estación Espacial Internacional y en Singapur

¿Qué te parecería beber tu propia orina? Para la mayoría, es una medida que solo se adoptaría en las circunstancias más extremas. Sin embargo, los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS) han estado bebiendo orina reciclada todos los días durante la última década. En 2008, la ISS instaló el Sistema de Recuperación de Agua, […]

¿Qué te parecería beber tu propia orina? Para la mayoría, es una medida que solo se adoptaría en las circunstancias más extremas. Sin embargo, los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS) han estado bebiendo orina reciclada todos los días durante la última década. En 2008, la ISS instaló el Sistema de Recuperación de Agua, un dispositivo de reciclaje de aguas residuales que convierte la orina, el sudor y la humedad atmosférica en agua potable. Este dispositivo ha permitido que la Estación Espacial Internacional sea mucho más autosuficiente y dispositivos como este podrían servir para producir agua limpia en la Tierra de manera más sostenible.

El agua se utiliza para una variedad de tareas en la Estación Espacial Internacional. Actividades como experimentos científicos, rehidratación de alimentos e higiene de astronautas requieren que la ISS tenga un amplio suministro de agua disponible para sus pasajeros. Por lo tanto, para satisfacer todas las demandas de la ISS, los ingenieros desarrollaron el Sistema de Recuperación de Agua. En un video que explica cómo funciona el Sistema de Recuperación de Agua, el astronauta Chris Hadfield explica que el sistema utiliza «filtros y un destilador del tamaño de un barril que gira para crear gravedad artificial y mover las aguas residuales» (VideoFromSpace, 2013). Inicialmente, los contaminantes se eliminan de las aguas residuales en una unidad de destilación giratoria. Después de la fase de destilación, el agua entra en el conjunto del procesador de agua de la estación, donde se trata y filtra antes de que pueda ser reutilizada por los habitantes de la Estación Espacial Internacional (NASA Johnson, 2014). Hadfield también afirma que a pesar de que los astronautas están bebiendo orina reciclada, «el agua con la que terminamos es más pura que la mayoría del agua que bebes a diario» (NASA Johnson, 2014).

Astronauta Koichi Wakata de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón de pie frente al Sistema de Recuperación de Agua en la ISS (NASA Johnson, 2014)
Astronauta Koichi Wakata de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón de pie frente al Sistema de Recuperación de Agua en la ISS (NASA Johnson, 2014)

Gracias al Sistema de Recuperación de Agua, la ISS produce hasta 6000 litros de agua cada año y ha podido recuperar con éxito aproximadamente el 93% de su agua (VideoFromSpace, 2013). Se espera que estas cifras mejoren a medida que se desarrollen más las tecnologías de reciclado de aguas residuales. De hecho, la NASA y la Universidad de Puerto Rico han desarrollado nuevos sistemas de recuperación de aguas residuales que no solo son capaces de convertir la orina en agua potable, sino que también producen energía eléctrica (Nicolau, 2014). Este es un paso importante para la capacidad de la humanidad de mantenerse por largos períodos de tiempo lejos del planeta.

En la Tierra, los sistemas de recuperación de aguas residuales similares al Sistema de Recuperación de Agua son relevantes para lograr múltiples de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Los sistemas de recuperación de aguas residuales son capaces de mejorar el acceso al agua potable en lugares remotos o no urbanizados de la Tierra. Sin embargo, estos sistemas también se pueden utilizar en regiones más desarrolladas para diversificar los recursos hídricos y reducir el impacto ambiental que las ciudades tienen en sus entornos circundantes. De hecho, Singapur ya ha implementado un sistema nacional de recuperación de aguas residuales. El sistema NEWater de Singapur recoge el agua residual del país y la convierte en agua potable. La mayor parte del agua nueva que se produce se utiliza para el consumo industrial y no para beber. Sin embargo, PUB, la Agencia Nacional del Agua de Singapur, afirma que está «bien dentro de los requisitos de agua potable de la OMS y la USEPA» (Pub, 2018). Un día pronto, el agua limpia puede no originarse en lagos y ríos, sino que puede provenir de su propio inodoro.

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